domingo, 19 de mayo de 2013

Te escribo


Te escribo,
sólo te escribo pero sabes que quisiera poder hablarte.
Aprovecho tu distancia y me cedo el turno de la palabra
para confesarte que de vez en cuando me falta el suelo,
es entonces cuando extingo mi equilibrio.
Prefiero el aleteo para olvidar mis dos ciudades huérfanas,
pretendo naufragar en la voz que hace y deshace las nubes
para encontrarme en tu aroma de lluvia.

Te escribo, aún no se por qué hice de tus ojos murallas,
de mi boca un arma que nos marchó el uno del otro.
Pero volvimos,
y tu me recuerdas que,
y yo no pregunto.

Te escribo,
sólo te escribo que he coleccionado peces en macetas,
rescatado gatos de peceras,
he probado tu ausencia en carne viva.

No, no quiero, no quiero volver a caminar de espaldas,
sólo te quiero y aún no se qué demonios significa esa palabra
y cómo puede arrancarme ese miedo a la muerte
y cómo puede hacer que siga escribiendo cuando no queda tinta.
Quizá es por tus ojos que son todo;
lluvia de verso.

7 comentarios:

astaghfirullah dijo...

me ha encantado, porque es plenamente visceral.
Vehemente de imágenes rotundas y elocuentes.
Claro que escribes sin tinta, porque usas tus propias arterias como tintero.

un beso desde el otro lado

raúl dijo...

entraña pura, sí, me ha gustado a mi también

Elisabeth dijo...

Muchas gracias... es un placer que te haya encantado... eres un apoyo muy grande. Un abrazo

Elisabeth dijo...

Muchas gracias Raúl!

InfusionDeLotoNegro dijo...

Si sigues escribiendo, jamás parará la lluvia.

Lluvia de la que riega y hace brotar las cosas.

Y seguro que serán buenos frutos..
Ya que por como usas las tijeras con versos y metáforas, me da que eres una jardinera de palabras estupenda.


Saludos

Anónimo dijo...

Me gusta que escribas

Elisabeth dijo...

¡Gracias!

Publicar un comentario