viernes, 20 de diciembre de 2013

Volátil

Como ese bostezo de indigencia
que desgarra cada vértice de tu cuerpo,
un gesto que te levanta las pestañas.
Entonces te das cuenta,
el proemio de la vida es una terrible promesa
y el resto…
quizá una estadía mal pagada,
somos un paisaje para cotizar en bolsa.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Tenía ganas

Solo un poco de entusiasmo
ya sabes;
respirar esa tranquilidad diestra
que termina,
desaparece cuando todo va mal.
Tenía ganas,
exhibir mi cara al mundo
sin anuncios propagandistas
de compra-venta.
Llueve, nos volvemos mansos,
manta y algo de maíz tostado,
pero nuestra ciudad
siempre será salvaje.
Parece imposible recordarnos,
si vieras lo mal que lo he podido hacer,
lo bien que lo he llegado a poder hacer.
En mis horas ha entrado mucha gente
desbordando promesas,
todas a cambio de un millón de cadáveres.
Me han dejado seca,
y aquí todo huele a muerte.
Pero ahora vienes caminando
desde el fondo de mi vida
haciendo del beso un verso,
te deslizas por mi cuerpo
me dejas conocerte,
ahora si que tengo ganas,
tengo ganas de todo el entusiasmo.

domingo, 29 de septiembre de 2013

La mirada.


Ayer con los ojos hacia adentro, la mirada intrínseca.
Te preguntas por qué la piel se nos hace centenaria,
y tal vez por qué dejamos que la boca se nos cierre,
-un portazo, un golpe, un último suspiro-
No es fácil destrozar la puerta de los errores
y menos aceptar que no hay mas puertas
que las que una se inventa
cuando todo va mal.

¿Cuántos inviernos pueden apagar todas las
palabras del mundo?
No importa,
sabes que hay hojas que brotan de la nada,
nubes rotas por hilos de luz.

No nos hace falta saber cuántos litros de tristeza
caben en nuestra mirada,
esa mirada a veces se nos vuelve hacia adentro
-nuestro paisaje-
ese adentro es un océano al que le debemos las olas,
toda la arena necesaria para evitar
ser otro de esos peces que caminan de espaldas.



lunes, 29 de julio de 2013

Ocurre que fuiste un árbol en una playa


Ocurre que fuiste un árbol en una playa
y yo que no creía en las casualidades
y no se nadar,
no pude verte.
Perdona,
hice el amor con no más de una palabra.
Ahora es un hecho,
-amarte es un hecho-
No te imaginas
qué feliz me hace rozar tu mirada
cuando unas niñas nos hablan de ponis,
cuando en julio se fingen secuestros exprés
e inventamos historias de hombres lagartos.
Sabes,
muero por ver cómo te mueves por el mundo,
y pienso si es verdad que dos pueden
buscarle otro nombre y hacerlo suyo.
Ocurre,
eres en el pensamiento de mis labios,
soy en la ruta que toman tus manos
y ahora,
llega más tiempo.
Nos viene y nos hace,
amor,
el uno del otro.

domingo, 19 de mayo de 2013

Te escribo


Te escribo,
sólo te escribo pero sabes que quisiera poder hablarte.
Aprovecho tu distancia y me cedo el turno de la palabra
para confesarte que de vez en cuando me falta el suelo,
es entonces cuando extingo mi equilibrio.
Prefiero el aleteo para olvidar mis dos ciudades huérfanas,
pretendo naufragar en la voz que hace y deshace las nubes
para encontrarme en tu aroma de lluvia.

Te escribo, aún no se por qué hice de tus ojos murallas,
de mi boca un arma que nos marchó el uno del otro.
Pero volvimos,
y tu me recuerdas que,
y yo no pregunto.

Te escribo,
sólo te escribo que he coleccionado peces en macetas,
rescatado gatos de peceras,
he probado tu ausencia en carne viva.

No, no quiero, no quiero volver a caminar de espaldas,
sólo te quiero y aún no se qué demonios significa esa palabra
y cómo puede arrancarme ese miedo a la muerte
y cómo puede hacer que siga escribiendo cuando no queda tinta.
Quizá es por tus ojos que son todo;
lluvia de verso.

domingo, 5 de mayo de 2013

Podríamos hacer del amor algo sencillo


Podría dejar de inventarle una cara a tu silencio
y por ejemplo,
cargarme la distancia que me separa de ti.
Si quieres
aprenderé cada letra de tu nombre, un verso
de tu olor ciudad tierna.

¿o demasiado usada?

Quizá ya sea tarde para borrarte…
Lo sabes,
serás tu quien ponga un punto tras el adiós,
de vez en cuando me dejas habitar en tu retozo
y entonces me inundo en tu delito,
de vez en cuando soy el hueso de tu pecho
y entonces me rompo.

Podríamos hacer del amor algo sencillo
pero entonces tu y yo
seriamos nada.