viernes, 23 de noviembre de 2012

Ya no quiero más aire


Ya no quiero mas aire
si los segundos son un desastre irreversible
y el olvidado el modo de vacilarle al tiempo.
El orvallo del silencio se refugia en mi paladar,
las palabras son un cáncer
ladras y ladras,
sufres y matas...
¡Ya basta!
Si es verdad que he de vivir en la afasia de los besos,
que no soy más que un garabato sobre tu suelo,
una desertora de la erótica de los versos
con la voz triturada en un bote de conserva...
Si no soy más que materia vagabunda en el espacio
deja al menos que muera desgastada por el tiempo.
¡que sea escombro!
Pero lejos de ti.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

De la lluvia, el autobús y una despedida.



Parece que todo huele a una sinfonía improvisada
pero ya sabes que el cielo aún sigue plomizo
e insiste en dejar sonar su pulso entre las ventanas.
Sólo en la abundancia de acento triste se percibe
cada calle que pasa como otro mundo desairado
donde la gente se muda el alma;
aun así sus costumbres hormiguean por mi cuerpo
hasta matarme de cosquillas.
Parece una bonanza sensible a tus ausencias,
la peor distracción estudiada…
Y es que en realidad todo sigue sabiendo a usado,
quizá si llegase a la próxima parada…

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Como un tornillo huérfano


Ahora que se acerca el invierno
el aliento del cierzo muerde el verde,
la lluvia planta mares postizos en el suelo
y tu que llegas como el frío
me arañas por la espalda hasta doler.
Soy un verso cuajado,
un tornillo huérfano.
Me invitas a dormir descalza
en otra casa,
en otra cama
pero en la misma estúpida ciudad cortada,
cuestionando hasta mi propia dignidad,
respirando al azar,
viviendo con la luz apagada.