viernes, 14 de septiembre de 2012

Hoy gritarán los relojes


Quizá tengamos el vicio en la sangre
demasiadas tumbas abiertas,
más de cien mil heridas sinceras
pero hoy gritarán los relojes...
Vosotros sois mi cielo
y yo un pajarillo que tan solo pretende
sacudir a la muerte hasta que el aire
se agote.

Cuando la noche se me hace anciana


Solo pretendo resistir a las auroras
para no dormirme y amanecer muerta.
La noche amor, se me ha hecho anciana
y no puedo evitar preguntarme donde narices
esconderá la trama de lo que nunca he sido.
Yo no quiero ver como se apagan las estrellas
ni que se vele el tinte de una flor,
tampoco pretendo que dios me rompa el bostezo
otra vez,
pero el hambre ya me ha saciado,
la sed, desconfía de mi piel…
Me cuesta tanto aceptar la herencia del olvido
que se me ha hecho tarde.
Seguiré el rastro de la noche que nadie ve
aunque su rocío se me enganche en el pecho.
Resistiré,
con la convicción de que no voy a estar peor. 

sábado, 1 de septiembre de 2012

Hoy me vuelve a faltar el suelo


Hoy me vuelve a faltar el suelo,
la poesía es paraje,
es tu rostro cortado en la noche,
tus manos que como siempre
exquisitas,
siembran el universo sobre tela.
Engullo mi propia biografía,
apuesto de nuevo a la melancolía,
tu hielas al bostezo de un trago
y te abrazas a las ausencias,
besas al cielo.
Ya sabes que nunca ignoré el amor
que nace de las torpezas,
que tengo miedo a morirme de la risa
un domingo de esquizofrenias voluntarias.
¡Pero que más te da!
Adiestrada para el último gran golpe
me otorgas el adiós que crees absoluto,
será un momento
y para siempre,
me harás diletante de la muerte.
¿Dónde narices queda el buen amor que
se esconde entre los recodos de nuestra esencia?
Haré ciegos mis sentidos,
dormiré para encontrarte.