miércoles, 23 de mayo de 2012

El problema es que los girasoles ya no se enamoran


El problema es que los girasoles ya no se enamoran
y aun así,
tu te enfadas si te digo que este mundo es un burdel
dónde se trafica con la virginidad de las tristezas.
Quisiera llorar,
porque no soporto ver como emborrachas tu memoria
cuando llega el frío del invierno y corta tu sonrisa.
Entonces tu me partes la boca,
y entiendo que jamás podré hablarte de la guerra,
contarte que alguien quiso cargarse al hombre de hojalata,
porque no hay corazón más deseado que el que no está.
Pero que mas te da,
si ellos te han prometido regalarte una parte del mundo
por tu cumpleaños,
si detienen tus latidos porque no entienden su melodía.
Entonces peinarán tus pasos,
te tocarán sólo en sueños,
embastarán tus heridas mientras te alejas con torpeza
como un gigante de papel sobre un mundo hecho de acero.
Lo siento,
pero yo no seré quien someta tu cuerpo a sobredosis de morfina
para borrar tu nombre y reinventarte en el idioma de los necios.
No me pidas que cierre los ojos y escupa el dolor contra el suelo,
no pretendas,
que me olvide del romanticismo de los inviernos.

3 comentarios:

Teresa dijo...

Hola Eli, precioso este nuevo poema, te felicito porque eres una gran poeta, tu sinuosidad a través de las palabras es magnífica.
Enhorabuena aunque sea triste pero ya sabes que esos son los mejores versos. Hasta pronto!!!

Elisabeth dijo...

Gracias Teresa, me alegra muchísimo leer eso, me da mucha fuerza, eres un encanto... ¡Gracias!

Amelia Díaz dijo...

Lo leo y lo leo...hoy lo he leído cuatro veces y veo algo que se me queda por dentro dando vueltas. Me gusta tu estilo, Eli. Me gusta mucho.

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